Sí, ya sé, estamos a mediados de diciembre y aún no he escrito nada. Pero es que soy universitaria, y parece que todos los profes se ponen de acuerdo para mandarnos los trabajos y los exámenes en las mismas semanas... Llevo todo este tiempo sin escribir por estar recluida en la biblioteca. Me van a acabar dando el VIP y todo.
Digo esto porque tiene relación con la entrada del blog de hoy. Los profesores de una de mis asignaturas fueron tan simpáticos que ayer nos mandaron realizar una práctica en seis horas. Esa práctica consistía en escoger un tema, como el de Barcelona en Navidades, y realizar noticias, crónica, reportaje, etc., en esas seis horas. Con fotos y todo.
Pues bien, mi grupo escogió el tema este de Barcelona en Navidades, y yo me encargaba de la crónica y una noticia. Total, que me fui a la Fira de Santa Llúcia, en una de las callejuelas que derivan de las Ramblas barceloninas. Al terminar, volví por una calle distinta, y me encontré con una basílica.
No soy creyente, pero desde bien pequeña he sabido apreciar el arte, así que siempre que veo alguna iglesia o algún edificio de ese tipo, entro para mirar sus obras artísticas. Me decidí a entrar en la basílica, pues desde fuera se veían unos vitrales gigantescos de mil colores hermosos.
Me acerqué a la entrada, y cuando fui a abrir la puerta, un chico me dijo:
-Señora, tiene que pagar para entrar.
Primero: Señora. ¡¿PERDONA?! ¡¿CÓMO QUE SEÑORA?! Soy una señorita de 20 años. ASÍ QUE LÁVATE LA BOCA ANTES DE LLAMARME "SEÑORA"!!
Segundo: Un momento... ¿Cómo que tengo que pagar por entrar? Estás de coña, ¿no? Adultos 3 euros y niños 1 euro. ¿PERDÓN? ¿ME ESTÁS VACILANDO O QUÉ TE PASA?
Se supone que la casa de "Dios" es un sitio donde todos podemos entrar... Y me quieres hacer pagar 3 euros para disfrutar de algo que, supuestamente, es público. Pues ya puedes meterte tu basílica y tus 3 euros por el culo, guapo.
Me indigna muchísimo que para disfrutar del buen arte, de ese arte que supuestamente es público, tenga que pagar. Si se trata de un museo o de alguna exposición, no me importa. Pero estamos hablando de una JODIDA IGLESIA. Es que ni siquiera cuando fui a Roma me hicieron pagar por entrar en la basílica de Santa María Della Vittoria a ver el Éxtasis de Santa Teresa, muchísimo más conocida que esos vitrales cutres.
Cada vez está más claro que el único fin de la Iglesia es recaudar dinero... Y eso, aunque me joda, me parte el alma.
Bendiciones y buenas noches.